El papel de los docentes en siglo XXI
Primera parte
Seguramente y en más de una ocasión nos hemos preguntado, en el contexto de nuestra experiencia docente, cuales son los principales retos que enfrentamos actualmente para el ejercicio pleno de nuestra actividad cotidiana en las aulas. Hasta hace algunos años, se hablaba de las condiciones para una enseñanza efectiva como la suma de algunos componentes didácticos para la correcta planeación de una clase, pero las fórmulas pedagógicas sencillas, actualmente no resultan del todo acertadas.
La percepción, como primer elemento articulador para un análisis de la función docente nos permitirá ubicar con mayor claridad los retos que enfrentamos.
Llevemos a cabo una reflexión profunda de nuestra experiencia en las aulas y desarrollemos la actividad (A.3)
Te recordamos lo siguiente:
- No olvides descargarla, completarla y asignar un nombre de archivo con el siguiente formato:
- apellido paterno_apellido materno_clave de la actividad
- enviar el archivo anterior a través de la siguiente liga
Segunda parte
Tomemos la siguiente lectura para comprender mejor la situación que analizamos en esta etapa del curso
Apoyos adicionales
- Esta lectura, te brindará elementos importantes para integrar mejor la próxima actividad.
- Analicemos el siguiente video y particularmente pongamos en primer plano nuestros puntos de acuerdo y desacuerdo en lo señalado.
Contamos ahora con una visión mas clara acerca de la problemática que enfrentamos y por ello te solicitamos que lleves a cabo la actividad (A.4)
Nos hacemos finalmente una pregunta retórica:
¿Cuales deben ser las funciones y competencias docentes para el siglo XXI?
Demos un respiro y avancemos a la siguiente etapa
ResponderEliminarJuan Manuel Carbajal Velasco
Nombre del participante:
Clave de la actividad: A.4
Instrucciones: Con base en los recursos consultados y las respuestas dadas en la actividad A.3, elabore un escrito breve (máximo una cuartilla) en el que, con sus propias palabras, exprese los principales retos que enfrenta la actividad docente actualmente para el logro de los objetivos de aprendizaje propuestos
El docente frente a los retos del siglo XXI debe recrearse, metamorfosearse y redescubrirse. Los principales retos a los que hay que hacer frente, para este siglo en el ámbito de la educación, tienen que ver con la nueva concepción del trabajo docente y del estudiante, de la enseñanza, de la concepción del aprendizaje y la concepción del alumno.
La nueva concepción de la enseñanza implica romper paulatina y progresivamente con la imagen del profesor que pretende saberlo todo y que ve a sus alumnos como seres inferiores, sin intereses, sin necesidades y sin capacidad de tomar decisiones concernientes a su educación.
En efecto, el docente del siglo XXI debe dejar su rol protagonista y dejar al aprendiz ser protagonista de su proceso de aprendizaje, debe negociar con este el qué aprender, el cómo aprenderlo y el cuándo hacerlo, debe romper la rigidez del sistema tradicional en donde el maestro no hace sino enseñar y el alumno aprende, solamente.
El aprendizaje entonces toma otra dimensión, el alumno ya no se interesa por los contenidos declarativos, dada su disponibilidad inmediata en la web. Ahora, los contenidos procedimentales, o sea, las destrezas o habilidades toman relevancia. Sin embargo, hay que enseñarles a buscar, seleccionar, evaluar, sintetizar, compartir y crear la información dependiendo del momento, del contexto y de los actores involucrados.
Por otra parte, el maestro deberá probar el aprendizaje de sus alumnos al planear actividades, tareas, proyectos de evaluación que los obliguen a mostrar y a demostrar sus capacidades de organización, investigación, colaboración y de participación.
Por su parte, los alumnos que en su mayoría están cambiando sus hábitos de aprendizaje, sus expectativas de los cursos que toman son otras. Los alumnos quieren y pueden aproximarse de otra manera a la información, saben que pueden acceder a ella en el momento que lo deseen. Los estudiantes ya no dependen del maestro para responder a sus dudas, y están en la posibilidad de enriquecer la clase e incluso de ilustrar al docente.
En conclusión, el docente del siglo XXI es un nodo más dentro del nuevo paradigma de educación: el conectivismo. Sin embargo, su labor es todavía más importante dado que funge como catalizador entre el conocimiento y el producto que obtienen los alumnos al final del aprendizaje.